Ética y protección de los creadores

Cada pieza de este archivo lleva una ficha con datos de contexto bajo las tipologías creador, país de origen, período de circulación, formato, medio y operación discursiva. En archivos de memes de otros países, el campo “creador” suele señalar directamente a la cuenta o persona que produjo la pieza, cuando se conoce. Acá no, en Venezuela publicar un meme político puede tener consecuencias reales para quien lo hizo. Por eso, cada creador identificado en este archivo se documenta bajo un código, no con su nombre o usuario real. La correspondencia entre código y persona existe, pero se conserva en un registro privado de trabajo, fuera de este sitio.

Esta decisión no es solo prudencia, sino parte del compromiso ético del proyecto. Documentar la producción memética venezolana no debería en ningún caso convertirse en una herramienta que facilite identificar o exponer a quien hizo el chiste. La censura no distingue entre una cuenta con miles de seguidores y una anónima con veinte; este archivo tampoco distingue a la hora de proteger a quien está detrás. Lo mismo aplica al origen de cada pieza cuando proviene de una cuenta identificable. El archivo documenta el fenómeno, más no rastrea ni republica la actividad completa de esa cuenta.

Licencia de uso

Todo lo que produce este museo se publica bajo licencia Creative Commons BY-NC-SA. La cual se puede compartir y citar con atribución y sin fines comerciales y bajo la misma licencia. Los memes documentados son un caso aparte. El museo no reclama ninguna propiedad sobre ellos, ya que son obra de sus creadores, identificados o anónimos, y se exhiben acá con fines de documentación cultural y análisis académico, sin fines de lucro. Si un creador reconoce su pieza y solicita que se retire o se corrija su atribución, el museo lo hará sin objeción; puesto que este archivo existe para preservar la memoria del meme venezolano, no para apropiarse de ella.